Año nuevo chino

El nuevo año chino, también conocido como Fiesta de la Primavera, es la celebración más destacada para los países de cultura Han, es decir, un 20% de la población mundial. Este grupo étnico incluye al 92% de la República Popular China, un 98% de Taiwán y 75% de Singapur. Coincidiendo con esta celebración china ha mostrado otra cara al mundo, alejada de la gran fortaleza puntera en tecnología o como la gran colonizadora de África. Hay una China que avanza imparable en su conquista del mundo, pero hay otra China que difiere mucho de ser una
potencia de primer nivel.


Wuhan: El 30 de diciembre, el oftalmólogo Li Wenliang, de 34 años, escribió un mensaje alarmante en su grupo de amigos de la Facultad. En su hospital habían ingresado siete pacientes, todos relacionados con un mercado de pescado con síntomas muy similares al SARS, la epidemia causada por otro coronavirus que mató a casi 800 personas en 2003. No tenía intención de expandir la información más allá de su círculo de amistades. Pedía a sus amigos que advirtieran a sus familias y tuvieran cuidado. Pero el mensaje se hizo viral. Cuatro días más tarde, la Policía le acusaba de difundir rumores, un cargo que acarrea siete años de cárcel en China. Otros siete médicos recibieron la misma acusación y posible condena. Los siguientes capítulos ya los sabemos todos: más de 24.000
casos en 28 países.

Xinjiang: la región occidental de Xinjiang de China alberga a unos 10 millones de uigures. El grupo musulmán que representa alrededor del 45% de la población de Xinjiang, Esta minoría musulmana ha sido discriminada durante mucho tiempo a manos de la mayoría china Han. Las tensiones entre los dos grupos étnicos han dado lugar a disturbios y ataques. En nombre de la lucha contra el separatismo y el terrorismo, las autoridades chinas han hecho ilegales muchas prácticas religiosas. Las barbas están prohibidas y el idioma uigur está prohibido en las escuelas. En 2016, la represión de los uigures aumentó notablemente con el establecimiento de un aparato de vigilancia orwelliano. Miles de uigures comenzaron a desaparecer sin dejar rastro, detenidos por la policía y enviados, en secreto, a grandes campos de internamiento establecidos por el Estado chino para ser sometidos a un adoctrinamiento: el aprendizaje de leyes chinas y la observación de discursos del presidente Xi Jinping a diario. Un documento de la filtración “cables de china” revela la existencia de un sistema de puntuación utilizado para evaluar la transformación ideológica de los reclusos y su respeto por la disciplina. El documento establece que
«los estudiantes» deben ser internados hasta que asimilen el reglamento chino.


Hong Kong: Las protestas contra el Gobierno de Hong Kong comenzaron hace más de siete meses por la decisión de impulsar una ley que habría permitido la extradición de sospechosos a la China continental pero luego derivaron en un movimiento más amplio a favor de la democracia y contra el dominio de Pekín. Las manifestaciones han afectado también a la economía hongkonesa, marcada por la guerra comercial entre Estados
Unidos y China. Ni el año nuevo chino, ni la alarma mundial por el Coronavirus, logra apaciguar este movimiento.
El inicio de cada década es un presagio positivo para los signos orientales, una nueva época china, es decir, el año de la rata marca el estreno de nuevas energías y deja atrás la época de energía negativa. Confiemos que
esta época corregirá todo lo malo incluido el “corona”.

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