Springboks campeones del mundo de rugby en Japón

Los Sprinboks inspiran

La selección de Sudáfrica es la nueva campeona del mundo de rugby masculino después de superar a Inglaterra (32-12) en la final disputada en el Estadio Internacional Yokohama, en Japón.

“Nos acordamos de la gente que la pasa mal. Jugamos por todo un país, por los que no tienen un hogar”. Ese fue el mensaje de Siya Kolisi, primer capitán negro de Sudáfrica, que cuando empezó a jugar al rugby lo hacía en calzoncillos porque no tenía pantalones, mientras empuñaba la copa dorada. A su lado estaba el presidente del país, Cyril Ramaphosa. Dos negros vestidos de Springboks, como quiso Nelson Mandela en su último tiempo.

El equipo de Sudáfrica llego a Japón dejando atrás un país triste por la situación social y política. En las últimas semanas se desataron oleadas de críticas contra Sudáfrica desde todo el continente, especialmente de países como Nigeria. La escalada de violencia con tintes xenófobos, sin embargo, es un fenómeno recurrente en Sudáfrica. Pese al pobre desempeño de la economía sudafricana en los últimos años y el alto desempleo, el país acoge a muchos inmigrantes de la región, llegados en busca de un futuro mejor en el corazón financiero de la nación más desarrollada de África. Veinticinco años después de haber finalizado el apartheid, Sudáfrica está en una encrucijada, tanto en lo económico como en lo social, lo político y lo moral. Las cifras de desempleo (29 %) son las más elevadas entre los países emergentes, y el crecimiento de la economía es demasiado bajo. La industria no ha experimentado una diversificación real: las materias primas siguen siendo el factor económico más importante. Al mismo tiempo, las empresas se quejan de la corrupción y de la falta de mano de obra cualificada. Los complejos problemas de redistribución y participación de la época del apartheid están lejos de haber sido solucionados. Las consecuencias de la política racial siguen teniendo efecto.

24 años antes, cuando contra todas las previsiones los Sprinboks ganaron el Mundial de Rugby en territorio sudafricano, un episodio recordado en la película «Invictus», en ese momento Mandela señaló que la reconciliación «no significa olvidar o reprimir el dolor por el pasado», pero aseguró que una nación no puede fundarse en la venganza, sino en «nuestra humanidad común, en la tolerancia» . Hoy más que nunca Sudáfrica necesita de reconciliación, convivencia e inspiración; los Springboks dieron el primer paso en Japón.

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